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LA BRIGADA D'INFORMACIÓ DE VISITA PER SANTS (BARNA).
El passat dimecres 12 de febrer cap a les 8 del
Estiguem alerta.
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MILLONES DE PERSONAS PLANTAN CARA A LOS GOBERNANTES EN LOS CINCO CONTINENTES. ·Las mayores movilizaciones se registraron en las capitales europeas occidentales Los manifestantes de Bruselas reclaman que Bélgica salga ya de la Alianza Atlántica Millones de personas salieron ayer a las calles de centenares de ciudades de todo el mundo para impedir un ataque contra Irak y rechazar los argumentos del Gobierno de Estados Unidos. Destacó la gran participación en las marchas de las capitales cuyos gobiernos apoyan los planes bélicos de George Walker Bush. GARA
Millones de personas en todo el mundo se manifestaron ayer
con eslóganes
antibelicistas que traspasaron las fronteras de los cinco continentes.
El mundo se mantuvo unido para gritar un rotundo «No a la guerra
en Irak». Las principales capitales europeas secundaron las
movilizaciones,
que registraron una afluencia masiva.
En París alrededor de 200.000 personas llevaron a cabo una de las manifestaciones más importantes celebradas en la capital francesa. Tres horas después del comienzo todavía llegaban a la plaza de la Bastilla muchos de los ciudadanos que desfilaron detrás de la pancarta que rezaba «No a la guerra en Irak. Justicia y paz en Medio Oriente». «Dianas humanas» con el lema «No a la locura», monigotes vestidos de soldados americanos con máscaras antigás, numerosas imprecaciones a Bush y pañuelos palestinos por doquier salpicaban de color la riada humana. La capital italiana se convirtió también en escenario de una movilización masiva. Asistieron alrededor de tres millones de personas, según los organizadores. La movilización comenzó unas horas antes de lo previsto debido a la gran afluencia. En Berlín, la manifestación fue secundada por 500.000 personas, según la Policía y los organizadores, cifra que supera las expectativas de los organizadores, que esperaban un máximo de 100.000. Los participantes enarbolaron banderas con eslóganes como «El eje del mal pasa por El Pentágono». En Bruselas más de 70.000 personas desfilaron por el centro de la capital, convocadas por los sindicatos, asociaciones de inmigrantes y 140 ONG bajo el lema «Stop USA». En algunas pancartas y eslóganes se destacó la posición de Bélgica, alineada con franceses y alemanes frente a los planes bélicos de Estados Unidos, y, en especial, la del ministro de Exteriores, Louis Michel, quien en las últimas semanas ha defendido en la UE y la OTAN el desarme pacífico del Gobierno iraquí. Diferentes pancartas reclamaron la salida de Bélgica de la OTAN y su cambio de sede, en un momento en el que acaba de adjudicar los proyectos de obra para un nuevo edificio que sustituya al actual. Las movilizaciones se repitieron en Madrid, con alrededor de 660.000 participantes según la Policía y más de un millón de acuerdo con los organizadores; en Barcelona, 1,3 millones, según fuentes del Ayuntamiento, y en Lisboa, con una afluencia de unas 100.000 personas, además de en otras muchas capitales y ciudades europeas. Las manifestaciones en contra de la guerra fueron también multitudinarias en Estados Unidos, donde miles de personas salieron a la calle en Nueva York, Chicago y San Francisco, entre otras ciudades. En Nueva York, una delegación de manifestantes fue recibida por el secretario general de la ONU, Kofi Annan. La delegación, encabezada por el ex arzobispo sudafricano Desmond Tutu, le entregó un mensaje en el que expresa la esperanza de que la crisis se resuelva pacíficamente. La sede de Naciones Unies estaba totalmente aislada por un significativo número de fuerzas policiales, que mantenían a los manifestantes a cierta distancia del edificio. Decenas de miles de latinoamericanos se sumaron a la protesta. Con mucho humor e irreverencia, miles de brasileños rechazaron la posibilidad de un ataque de EEUU a Irak. «Yanqui, atrás... los pueblos quieren paz», gritaron a coro los manifestantes en Santiago de Chile. Miles de personas se manifestaron varias horas antes en toda Asia contra la guerra en Irak tras el debate del viernes en el Consejo de Seguridad de la ONU. Los organizadores de estas manifestaciones esperaban alcanzar cifras comparables a las alcanzadas a comienzos de los años 70 durante las protestas contra la guerra de Vietnam, como sucedió el viernes en Melbourne (Australia), donde 100.000 personas paralizaron la ciudad. En Japón prosiguió ayer el «sitio» en torno a la embajada estadounidense en Tokio, donde una docena de personas blandían pancartas con lemas como «Koizumi dice sí. Nosotros decimos no a un ataque contra Irak», «Apoyamos a la Vieja Europa» o «La guerra no es la solución». En Yakarta, 200 médicos y enfermeras se manifestaron frente a la embajada de Australia. Los gobiernos árabes reprimen la protesta Un millar de personas se manifestaron en El Cairo contra el ataque a Irak y la política de EEUU en Oriente Medio. Un gran despliegue policial, que triplicaba el número de participantes, encerró a éstos a la salida de la oración del mediodía de la mezquita de Sayda Zineb, impidiéndoles acceder a la plaza contigua. En Argel, a la convocatoria del Partido de los Trabajadores, varias decenas de personas se congregaron en la Plaza del Primero de Mayo, pese a que en la capital están prohibidas las concentraciones. «¿Cuántas vidas por un galón de petróleo?» decían las pancartas que portaban los cerca de 500 manifestantes reunidos en Tel Aviv entre muchos policías. - Gara, 16-02-02 |