| CARTA AL
DIRECTOR. CONTRA EL REVISIONISME.
Carta enviada al diari Avui i al setmanari El Triangle en defensa dels drets de la llengua catalana i contra el revisionisme històric i lingüístic de la dreta espanyola. Senyor Director, li agrairia que publiqués la següent carta: Avui dilluns 2 de desembre he anat a fer una
entrevista
de treball a l'ETT "Link" que pertany al
Dionís TC, Barcelona. -ALTRES TEXTOS. |
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ENTREVISTA: DESDE LAS CLOACAS DEL ESTADO CHILENO. HABLAN LOS COMPAÑEROS DEL C.A.S. Por Marc Serra-.
La siguiente entrevista, fue echa a medianos del año 2002 y fue necesaria la colaboración de muchos compañeros para poder dar a luz lo que hoy se presenta como la opinión de uno de los rehenes que, tras la muerte del tirano, siguen padeciendo la represión y persecución del gobierno y el olvido de esta sociedad mayoritariamente conformista. Luis Fuentes, ex miembro del Movimiento
Juvenil Lautaro,
detenido en la calle en el otoño del 92 y condenado bajo los
cargos
de asociación ilícita terrorista y ley de control de
armas
y explosivos, cargos llevados por la fiscalía militar y que
sumados
dan una cantidad de 50 años, con la paradoja que la judicatura
del
estado chileno aún no ha dictado sentencia definitiva al
respecto.
Es condenado con la acusación de siete cargos que se determina
bajo
tortura su participación, entre ellos, el atentado incendiario a
un camión recolector de basuras en un barrio popular de
Santiago.
Sobre este echo Luis cuenta: En aquellos tiempos la organización
política a la cual pertenecía lanzó una
campaña
nacional contra las municipalidades de la dictadura. Esta
campaña
era un reclamo de mayor participación toda vez que la dictadura
dejó como legado un sistema de elección de alcaldes
antidemocrático
para asegurar que la derecha política tuviera
representación
en los municipios. El camión fue quemado en las afueras del
basural
que recibía los desechos de Santiago, éste estaba ubicado
en medio de unas poblaciones populares y cuya municipalidad estaba a
cargo
de un alcalde designado por Pinochet. Por esta acción subversiva
enfrento una condena de diez años.
Pregunta- Cuéntanos cuál es tu situación, dentro de la cárcel, tanto en el ámbito judicial, como en lo personal. Luis- Llevo 8 años prisionero en la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago en condiciones extremas de rigor penitenciario y prolongados periodos de aislamiento de mi entorno familiar y de amigos, gracias a la Concertación que aprendió muy bien las lecciones de tortura penitenciaria al gobierno español (esto lo dice un ex ministro de Justicia concertacionista). Mi actual situación es de Procesado pues, aún tengo causas pendientes que la “Justicia Militar” todavía tiene en carpeta. No tengo abogado a pesar que la misma constitución pinochetista, que también es del gusto de la Concertación, dice que a nadie se le puede procesar sin la asesoría de un abogado. La causa por la cual aún estoy procesado es la infracción a la Ley de Armas y Explosivos y ya está en sus trámites finales, ya no requiere abogado. P- Vuestra situación como prisioneros, recluidos en el C.A.S, contrasta con la de los pocos uniformados que viven un presidio lleno de comodidades en Punta Peuco. En Chile queda demostrado que existen dos varas de medir. ¿Cuál opinión te haces al respecto? L- Efectivamente en nuestro país existen dos varas para medir y esto no sólo se demuestra con nuestra situación prisionera contrastada con la de los genocidas presos y sus comodidades, sino que también se demuestra en la cotidianeidad. Tú lo ves por todas partes, el universo de distancia que existe entre los más ricos y pobres; el verdadero acceso que tienen estos últimos a la justicia, a la salud, al empleo y a la educación. Dos países enteramente distintos y que se miden con diferentes varas, como tú lo afirmas. Nuestra situación prisionera contrasta con la de los torturadores porque nosotros luchamos para romper con el sistema de injusticia. Los torturados mataron, violaron e hicieron desaparecer personas para defender este sistema de injusticia. Por lo tanto, no vale una equivalencia entre nosotros y los torturadores, ni siquiera en el caso de la prisión. Los torturadores tienen una prisión de lujo porque el estado se las ha proporcionado para su buen pasar, ellos fueron agente del estado chileno. P- Por más controversia, y como viene siendo habitual dentro del lenguaje capitalista y dominante actual, el imperialismo y por extensión la judicatura, y el gobierno chileno os llaman terroristas, y como tal estáis catalogados y juzgados jurídicamente. En vuestro caso concreto, luchadores en contra la dictadura militar y contra el conformismo de esta sociedad neoliberal, el echo de llamaros terroristas resulta hasta anecdótico. ¿Cómo ves este echo?¿ Nos tienen ganada la batalla del lenguaje? L- La batalla a la cual te refieres está en curso, no está definida y no lo estará hasta cuando logre vencer un bando. Es parte de la lucha ideológica con el régimen y es medular para nuestra condición de prisión pues, el confinamiento actual lo legitima, la campaña estigmatizante del Poder contra el pueblo y nosotros. Para el régimen somos terroristas y nosotros decimos que somos prisioneros políticos. Quien efectivamente convenza más será el vencedor. El régimen hará todo lo posible, legal o ilegal, para impedir que demos nuestra versión y nuestras razones. El que tu no hayas podido aún vernos y conocernos, es parte de las medidas del régimen de Lagos para que no se propague que en Chile hay Prisioneros Políticos. También es un logro nuestro y de los que nos acompañan en esta lucha, el que tú estés tratando de vernos, es parte de nuestra lucha por la libertad. El que el pueblo nos reconozca y nos haga suyo también es parte de esa batalla y el poder impedirá que nos vean masivamente. Nos temen y nos ocultan, nos amordazan e intimidan a nuestro entorno para que se imponga el olvido. Así esta la batalla por el dominio del lenguaje. P- La participación de la Fiscalía Militar en juicios civiles, y en cuestión a causas políticas, y su aberrante interpretación de las Leyes Cumplido, sin que el Gobierno se pueda interponer al Ejército, es una muestra de que quedó todo muy bien atado para los intereses del Ejercito y la derecha. ¿Cómo enfocas la lucha en este aspecto? ¿Crees que el gobierno hace suficiente o simplemente hace servilismo a las FF.AA? L- Todo quedó bien amarrado cuando los militares “dejaron el poder” y dieron paso a la administración civil del modelo. La errónea interpretación de las Leyes Cumplido en nuestros casos, más que error, es un requerimiento del poder militar y los neo-autoritarios concertacionistas para contener a los subversivos. Por lo tanto, no es que los gobiernos de la Concertación no puedan oponerse al poder del militarismo, sino que son parte de esa decisión política para con nosotros. Ellos están muy cómodos con esas erróneas interpretaciones que son omisiones legislativas que no quieren corregir, pues eso pone en cuestión todo lo que ha sido su política represiva hasta ahora. También existen los amarres institucionales donde es más clara la injerencia del poder del militarismo en la administración del Estado y que fue, al comienzo de la Concertación, un pilar fundamental de la plataforma política de éstos en al democratización del país. Once años llevan ya y ningún cambio de esta índole se ha producido. Los tres poderes del estado burgués están intervenidos: lo está el Poder legislativo, con senadores que no son elegidos por el voto popular; el Poder Judicial sigue siendo un feudo de la derecha recalcitrante y conservadora y donde el papel de la judicatura militar es más que relevante a la hora de hacer el trabajo sucio como lo es con nosotros; el Poder ejecutivo que es elegido por voto popular está fuertemente resguardado por el Consejo de Seguridad Nacional, instancia antidemocrática compuesta mayoritariamente por las cuatro ramas de las Fuerzas Armadas, la Corte Suprema en su presidente y otros. ¿ Cómo luchar contra esto? Buena pregunta. Lo claro es que la forma como algunos creyeron que se podía hacer los cambios no sirvió. O sea, insistir en ello ya ni siquiera es una quimera sino es seguir engañándose a sí mismo. Está claro que nosotros jamás creímos en esas promesas, por ello estamos acá. Aquí lo que se debe cambiar es el modelo completo y eso requiere decisiones y acciones de orden extrasistemático de lucha, o sea la vía electoral se descarta como vía de cambio y poder, eso es muy viejo para nosotros; eso lo descartamos por allá cuando ardía La Moneda con los sueños de una generación truncada. Creo firmemente en que las expresiones populares anticapitalistas sabrán dar una respuesta a los desafíos que se están abriendo en estos momentos en el país, donde se pretende hacer creer que lo único viable es la profundización del modelo neoliberal. P- ¿Cómo valoras el echo de ser un prisionero político de la Concertación? L- Nosotros somos subversivos, fuimos capturados en medio de una contienda armada y representamos una visión de la sociedad con valores distintos al neoliberalismo, por tanto nuestras motivaciones de cambio social son: Políticas, económicas e ideológicas. Si lees bien, somos opositores y para más remate encarcelados, por ello somos Prisioneros Políticos (no presos). El gobierno nos llama terroristas, ya te dije, también nos llama delincuentes y quizás cómo nos llamará en un tiempo más, pero lo claro es que estaremos dispuestos a seguir enfrentándolos en este plano con dignidad y respeto a lo que somos y creemos. El valor que le damos a nuestra condición de Prisioneros Políticos está radicado en esto. P- Las organizaciones de la izquierda revolucionaria en Chile (MIR, FPMR, Lautaro), ¿crees que han perdido el rumbo después del trance transicional? L- Las tres organizaciones que mencionas entraron en crisis. Unas fueron mermadas seriamente por la represión, como lo fue Lautaro, que toda su dirección fue encarcelada –hablo de los tiempos de la Concertación -, otros se replegaron como es el caso del FPMR, y el caso del MIR, que por lo menos su expresión orgánica más comprometida desapareció del escenario. Creo firmemente que las tres agrupaciones están en la búsqueda de acondicionar tácticamente sus políticas, esto lo digo por sus escritos que son públicos y desde afuera habría que preguntarles a ellos en última instancia para tener respuesta más categórica. Éstas, ciertamente veo que están respaldando la prisión política, aunque ese respaldo no tiene el peso que debiera. Eso se explica tan sólo por los difíciles procesos que esas agrupaciones viven. Descarto la pérdida de rumbo que tú me preguntas. P- A mi forma de ver, la lucha por la liberación de los compañeros presos tiene que ser uno de los principales objetivos de la izquierda revolucionaria. ¿Compartes esta afirmación? L- El principal objetivo de las organizaciones revolucionarias y de los revolucionarios es hacer junto al pueblo la revolución y para ello deben conformarse y construir los instrumentos capaces para llevar a cabo esa tarea. Sobre la base de esos instrumentos sostenedores y realizadores de la política, está la moral revolucionaria de la cual se desprende el compromiso ineludible de liberar a los camaradas prisioneros. ¿De qué otra forma podrían estas organizaciones, sus militantes presentarse ante el pueblo sin tener internalizado este compromiso primordial? Esas organizaciones no tendrían razón de ser sin ese compromiso y si existieran a pesar de ello, habrían perdido su principal cualidad, el ser efectivamente revolucionarias. P- ¿La práctica de la tortura es un echo habitual en los presidios del gobierno de la Concertación? ¿existe indefensión? L- La prisión es de por sí una tortura. No es solamente como dictan sentencias, en que se nos priva de libertad al confinarnos, sino que, además de eso está todo un sistema diseñado para aniquilarte física y psicológicamente. Todo eso es extendido en el tiempo que dura la condena es interminable. El que a pesar de lo que dictan las sentencias se agrega el echo de que tu integridad sea permanentemente atacada por el sistema es una tortura... Que ninguna sentencia diga que te está prohibido ver a tus seres queridos y a pesar te lo impidan es tortura... Y sí a eso le agregas largos e interminables procesos producto del despotismo judicial del cual no te puedes defender, es tortura... La tortura no se olvida, te queda alojada ahí en un espacio intimo de tu mente... La última salida de madre del Poder contra nosotros los prisioneros políticos fue el 6 de febrero de 1999. Ahí vi el poder del odio la desmesura patológica del Poder del estado, ensañándose sobre los cuerpos de mis compañeros y el mío. Cuerpos atados, lacerados por los golpes, quemados con cigarrillos y golpes eléctricos, donde solo te queda la dignidad de resistir, eso es tortura... Sí, la tortura es habitual en los presidios de la Concertación, no sólo en ésta, sino en todas. Eso durante todo el periodo de gobiernos de la Concertación, y ha quedado manifestado en las anuales condenas internacionales que han recibido por parte de organismos de derechos humanos. Eso la Concertación no lo puede desmentir, pero lo oculta. Con respeto a la segunda pregunta, te diré que a veces sientes cierta impotencia, mas no indefensión. Nos sabemos acompañados por las organizaciones sociales y las sensibilidades progresistas, por la solidaridad internacional que han impedido junto a nuestra lucha y la de nuestros amigos y familiares, que todo el poder desatado y homicida se cierna sobre nosotros. P- Ultimamente han sido procesados varios ex agentes de la CNI por su vinculación directa con la desaparición de militantes del Frente en la década de los 80 ¿cómo valoras este echo de la justicia chilena? L- Lo veo positivo. El que los autores directos de esos crímenes horrendos sean procesados no deja de ser un gesto por parte de la justicia digno de ser saludado, pero la justicia es verdaderamente justicia cuando ésta es plena. No es concebible creer que estos sujetos actuaron por cuneta propia como seguramente terminará este cuento. En esas desapariciones hubo una orden que provenía directamente de Pinochet, así como en todas las acciones de represión. Es la única forma en que los agentes del Estado y miembros del Ejército podían actuar. No hubo una operación de exterminio selectivo decidida por forma autónoma por ese organismo estatal de represión. El que estos sujetos sean juzgados, es la forma que ha adquirido la impunidad en Chile posdetención de Pinochet: se sacrificaran las piezas menores, los ejecutantes, mas no los responsables políticos directos, los que dieron las ordenes, civiles y militares. P- ¿cómo ves vuestro futuro y el de la izquierda revolucionaria chilena? L- Seguiremos luchando por nuestra libertad al lado de nuestra gente y pueblo, de eso no debe caber duda. Por su parte, la izquierda revolucionaria tiene que salir de su crisis para no desaparecer como tal. Tiene que ser capaz de dar cuenta de los cambios que se han producido en el país y en el mundo en estos últimos diez años. Tiene que ser capaz de levantarse y junto al pueblo construir una alternativa antisistemática que movilice la potencia del pueblo. P- ¿ los partidos electoralistas con una base izquierdista crees que se verían superados por la creación de una organización de masas referencial de la izquierda revolucionaria? L- Si existiera un movimiento de masas de la izquierda revolucionaria, ésta ya habría salido y superado su crisis. Este movimiento seria antisistemático, y por tanto, hasta el PC, que es sistemático, se sentiría incomodo. Cabe mencionar que este movimiento no existe, por lo menos no con el énfasis que tú le das en tu pregunta. El PC puede entonces estar tranquilo. P- ¿Para ti sigue vigente en las condiciones actuales la lucha armada dentro de la sociedad chilena, llevada a cabo por la lucha revolucionaria? L- La lucha armada no se puede aplicar como un antojo o como una moda. La lucha armada siempre es en respuesta de algo, es por tanto de autodefensa que se convierte en ofensiva por la dinámica que produce la contienda desatada. La autodefensa es legítima y es en respuesta a la represión del Poder. No se debe renunciar a ese principio revolucionario y se debe usar cuando los momentos lo ameriten como en lo señalado. Hoy no creo que sea el caso- es una opinión muy personal -, creo que existe en la actualidad espacio por donde la izquierda puede desarrollarse y junto al pueblo recrear la política. Si esos espacios se cerraran y se desatara una represión generalizada que hiciera imposible que el pueblo y sus organizaciones hicieran uso de sus derechos; el pueblo tiene la obligación de defenderse. Marc Serra. -ALTRES TEXTOS. |