|
EL REFERÈNDUM ÉS UNA FORMA DE DIÀLEG, de Mossèn Josep Dalmau. El següent article fou publicat al diari Avui després que el setmanari El Triangle (nº 540) denunciés que havia estat censurat per "excessiu". Després de la denúncia publica del setmanari el diari Avui el publicà. La normalitat –si la norma és el
que fa
la majoria– ens diu que les nacions sotmeses a un altre poble que
s’identifica
amb l’Estat arriben a assolir la llibertat col·lec-tiva a
través
de la revolta popular, d’un cop d’Estat, de la guerrilla o del
terrorisme.
La Revolució Francesa, les guerrilles de Fidel Castro,
són
dues mostres reeixides de la violència. Totes les actuals
nacions
hispanoamericanes també. Això és la norma.
Membre de la Convenció per la Independència Nacional Avui, 27-07-01. -ALTRES TEXTOS. |
|
RESTAURACIÓN EN LA ESPAÑA DELIRANTE, de Mikel Urkola. Restauración: tras cambios políticos importantes, vienen luego los intentos de restauración del régimen anterior. El concepto de «restauración» puede ayudarnos a comprender la actual situación de las relaciones entre la nación vasca y la nación española. Los conquistadores españoles estiman que en la coyuntura postfranquista hicieron demasiadas «concesiones» (?) a Euskal Herria y es necesario dar marcha atrás. La restauración está siendo un proceso largo que empezó con el tejerazo, seguida de la Loapa, el estancamiento de las transferencias y las leyes subsiguientes de marcha atrás que no cesan. Todo ello indica que España puede hacer del Estatuto lo que le venga en gana, pues vale lo mismo para aproximarnos a la independencia que al centralismo puro y duro. La única razón por la que el PP y PSOE apoyan el Estatuto es porque con él pueden hacer lo que quieran. Durante 20 años, el PNV nos ha vendido el Estatuto como un gran logro que, con la fórmula de los derechos históricos, podríamos conseguir cotas de soberanía insospechadas. Mientras los españoles, según sus hábitos propagandísticos, juraban y perjuraban que era el nivel más alto de autonomía de Europa. Hoy el desencanto por el Estatuto es enorme y creciente. Experimentamos que la virtualidad mayor o menor del Estatuto depende, no del Estatuto mismo y su letra, sino de la voluntad coyuntural de los conquistadores españoles. Es decir, que la dependencia de la nación vasca a la nación española es total y nunca podremos fiarnos, mientras no seamos soberanos. El art. 155 de la Constitución nos ilustra bien esta dependencia: «Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella el cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general». Otro artículo estremecedor de la Constitución es el referente a la monarquía: art. 56.3: «La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad». Párrafo del mismo artículo que sigue al 1: «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones...». Hay, pues, un ciudadano a quien, por principio y nada menos que constitucional, principio que, por tanto, no puede cambiarse por ley nunca se le podrá llevar a un tribunal y ése es nada menos que Jefe del Estado. Sin embargo, los conquistadores españoles juran que su Constitución es un modelo democrático. 1. Propaganda delirante El género de propaganda española es delirante y quijotesco, mirando atrás al franquismo, como el quijote al Medioevo. El delirio español es doble: el del discurso y el de la represión. El del discurso, «no hay conflicto político», Aznar dixit. ¿Cabe discurso más delirante? Y la represión: procesos masivos y salvajes (los 23 de "Egin" y los 33 de Ekin), la desobediencia civil = terrorismo, toda la izquierda abertzale es de ETA, mientras no demuestren lo contrario. Es la presunción de culpabilidad. Fiscales y jueces nada tienen ya que demostrar. Represión delirante que en este pueblo nadie se lo cree. Pero en España sí. Spain is different. Mientras, en los billetes de mil pesetas se nos obliga a acariciar las barbas de supercriminales y superexplotadores de pueblos como Pizarro y Hernán Cortés, en virtud de los beneficios que reportaron al Estado conquistador español. He aquí un texto tomado de Bartolomé de Las Casas (Brevísima relación de la destrucción de las Indias, Sarpe, Madrid, 1985, Introducción, apartado denominado "Las Consecuencias", sin paginación): «No es exagerado afirmar que la conquista de América le salió gratis al Estado español. Por el contrario, los beneficios que aquellas tierras rindieron al erario merecen el calificativo de fabulosos. Efectivamente, el tesoro real tenía derecho, según vieja tradición, a un 20% de los metales preciosos que produjeron las minas del reino. Y, desde 1540 aproximadamente, con el hallazgo de los casi míticos filones de Zacatecas y de Potosí, el Nuevo Mundo comenzó a manar oro y plata plata sobre todo hasta el punto de transformar la estructura económica del mundo civilizado. Doscientos mil kilos de oro y 17 millones de kilos de plata cree el profesor Hamilton que atravesaron el Atlántico en un siglo; cifras que otro estudioso del tema, Ramón Carande, estima conveniente subir al doble, si queremos estar más cerca de la verdad». En la guerra de Liberación Nacional Argelina cuentan un millón de muertos, de los que sólo 35.000 serían galos. Sin embargo, los argelinos eran los criminales y terroristas, nunca los pacíficos francesitos. Igualmente, Euskal Herria no es ahora la víctima de España, sino al revés. 2. PSOE delirante Tras el antivasquismo del neofranquista PP, los
conquistadores
españoles pretenden pongamos en el PSOE nuestra esperanza. La
realidad
es que el PSOE se porta igual de antivasco que el PP en las
Vascongadas,
en Navarra y en Madrid, por eso aceptan la división de Euskal
Herria,
desprecian su cultura, su lengua, se
Mikel Urkola * Profesor de UPV/EHU
-ALTRES TEXTOS. |
|
MILES DE MILLONES, de Carl Sagan. Otro excepcional libro de Carl Sagan, el último que nos dejó. Esta vez nos habla de diferentes temas: matemática, medio ambiente, aborto... Pasamos aquí un fragmento que trata sobre el tema del medio ambiente, ahora que parece ser que los acuerdos de Kyoto van a la deriva, y que los representantes de los/as ciudadanos/as están más preocupados por contentar a las multinacionales y pensar en el dinero y el beneficio a corto plazo. Dionís TC. (...) Si no tenemos cuidado, es posible que calentemos el planeta a través del efecto invernadero, o bien que lo enfriemos y oscurezcamos tras una guerra nuclear o el incendio masivo de los campos petrolíferos (o por hacer caso omiso del riesgo que supone el impacto de un asteroide o de un cometa). Con la lluvia ácida, la disminución del ozono, la contaminación química, la radioactividad, la tala de los bosques tropicales y una docena más de otras agresiones al entorno, estamos empujando este pequeño mundo hacia vías apenas conocidas. Nuestra civilización pretendidamente avanzada puede estar alterando el delicado equilibrio ecológico que ha evolucionado tortuosamente a lo largo de los 4.000 millones de años de existencia de la vida en la Tierra. (...) Durante largo tiempo todos -plantas, animales y microbios- han trabajado juntos. (...) La inclinación a cooperar es un hecho
dolorosamente
conseguido a través del proceso evolutivo. Los organismos que no
cooperaron, que no trabajaron codo con codo, acabaron por extinguirse.
La cooperación está codificada en los genes de los
supervivientes.
Su naturaleza es cooperar, y esto constituye la clave de la
supervivencia.
(...) De vez en cuando se oye hablar del "océano" de aire que envuelve a la Tierra; sin embargo, el grosor de la mayor parte de la atmósfera -contando la implicada en el efecto invernadero- sólo supone un 0,1 % del diámetro terrestre. Aun tomando en consideración la alta estratosfera, la atmósfera no llega a constituir el 1 % del diámetro de nuestro planeta. "Océano" suena a enorme, imperturbable. Sin embargo, en relación al planeta entero, el espesor de la capa de aire equivale al del revestimiento de goma laca de un globo terráqueo escolar. El espesor de la capa de ozono estratosférica en relación al diámetro de la Tierra guarda una proporción de uno a 4.000 millones. Al nivel de la superficie resultaría prácticamente invisible. Muchos astronautas han declarado que, después de haber visto el aura delicada, fina y azul en el horizonte de la hemisfera terrestre a la luz del día -aura que representa el grosor de toda la atmósfera- de forma inmediata y espontánea han tomado conciencia de su fragilidad y su vulnerabilidad y se han sentido inquietos. Tienen razones para estarlo. (...) La Tierra constituye una anomalía. Por lo que
hasta
ahora sabemos, es el único planeta habitado en todo el sistema
solar.
La especie humana es una entre millones en un mundo rebosante de vida.
Sin embargo, la mayor parte de las especies que han existido en el
pasado
ya no existen. Los dinosaurios se extinguieron tras un florecimiento de
150 millones de años. hasta el último; no ha quedado ni
uno.
Ninguna especie tiene garantizada su permanencia en este planeta.
Nosotros,
que estamos aquí desde hace no más de un millón de
años, somos la primera especie que ha concebido los medios para
su autodestrucción. Somos una especie rara y preciada porque
estamos
capacitados para reflexionar y tenemos el privilegio de influir en
nuestro
futuro y, quizá, de controlarlo. Creo que tenemos el deber de
luchar
por la vida en la Tierra y no sólo en nuestro beneficio, sino en
el de todos aquellos, humanos o no, que llegaron antes que nosotros y
ante
quienes estamos obligados, así como en el de quienes, si somos
lo
bastante sensatos, llegarán después. No hay causa
más
apremiante, ni afán más justo, que proteger el futuro de
nuestra especie. Casi todos los problemas que padecemos son obra de los
seres humanos y pueden ser resueltos por éstos. No existe
convención
social, sistema político, hipótesis económica o
dogma
religioso que revista mayor importancia.
"Hace falta valor
para temer".
Del libro "Miles de Millones", de Carl Sagan, Ediciones B, 1998. |